domingo, 4 de septiembre de 2011

Blueboy - Unisex. (1994)



Para comentar sobre Blueboy y su disco Unisex, tenemos que obligatoriamente mencionar al sello discográfico al cual pertenecieron, y con el que editaron sus primeros trabajos (tanto singles como álbums): me refiero a Sarah Records, que tuvo una corta existencia (entre 1987 y 1995), pero con una personalidad única: dedicado casi exclusivamente a editar sencillos, y con un catálogo de artistas que si bien no superaban más de la treintena, la calidad y alma de estos aún suena insuperable. Por citar algunos: The Field Mice (que después se transformarían en los increibles Trembling Blue Stars), The Springfields, Another Sunny Day, Ivy, Action Painting!, Boyracer, The Orchids, y Even As We Speak, etc.
Todas estas luminarias dejarían un legado que más tarde influenciarían a gente como Belle & Sebastian, Camera Obscura o The Essex Green. Esa es la gigantesca huella del sello de Bristol y el aporte que hicieron a la música contemporanea.
Entre estas joyitas, destacaron por sobre todo el grupo que nos convoca: Blueboy.

Formados en la ciudad de Reading, estos muchachuelos tuvieron una vida que duró más que Sarah Records (se formaron en 1989 y desaparecieron en 1999), pero fué menos prólifica: Editaron solo 3 LP's y un puñado de 7 pulgadas.
Aún así, sus trabajos de larga duración son unas verdaderas delicias para aquellos que se adentran en ellos: melodías irresistibles, arreglos deliciosos, y letras que evocan días de alegrías y penas de juventud. Su primer disco, el impecable If Wishes Were Horses (mi novia amó el nombre de ese disco) es un debut que cualquier banda desearía: Canciones aparentemente felices, pero con un grán manto de melancolía, estupendas e impecables. Mejor imposible.
O eso se creía.

En 1994, la banda editó el que sería su disco más importante, y su obra maestra: Unisex.

Ya empezando el álbum, nos invaden los exquisitos arreglos de cuerdas del comienzo (y del final, con su reprise) de So Catch Him, para luego transformarse en una joyita de guitarra acústica imposible de olvidar; y luego, cuando uno está a punto de largarse a llorar, llega con su alegría y jovialidad que hacen que uno se levante a bailar. CosmopolitanMarble Arch es el momento para llorar a moco tendido, pero nuevamente nos cambia el panorama con The Joy Of Living, una verdadera maravilla, con esas guitarras cristalinas y su letra de romances adolescentes juguetones. Fleetway y su juego de letras paralelas, y el hermoso instrumental Also Rain.
Y podría seguir nombrando mas golosinas de este disco, pero la idea es qu Uds. mism@s lo escuchen.

Como las cosas nunca son perfectas, su vocalista, el Sr. Keith Girdler falleció en 2004 a causa de cáncer, así que un regreso de la banda es casi imposible.

Pero lo importante es lo que dejaron para la posteridad. Una colección de canciones que llegan al alma y que hacen mirar con nostalgía momentos de locuras adolescentes que todos tuvimos.

TRACKLIST:

1. So Catch Him.
2. Cosmopolitan.
3. Marble Arch.
4. The Joy Of Living.
5. Fleetway.
6. Also Ran.
7. Boys Don't Matter.
8. Self Portrait.
9. Lazy Thunderstorm.
10. Finistere.
11. Always There.
12. Imipramine.
13. So Catch Him (Reprise).

-----------------> "We find a room,
A chance to explore the things
We both need
, a candle burns so
How did I get in this mess?
how did I stop feeling less?
I don't know".





1 comentario:

PetraDMizteiken dijo...

... yo diría locuras adultas tb. Uno nunca deja de cometer locuras en realidad, y eso es lo rico de la vida, "The Joy of Living", let's say. Me gusta mucho ese disco, claro que ya lo sabías (bueh, y que amo el título del otro tb.)Y me gustó mucho la reseña. Uno de tus grandes méritos es que haces interesantes cosas que para la gente normal son una lata (see, hay muchas cosas ahí que son una lata saberlas, pero el cómo las cuentas hace que uno siga leyendo)

Keep on writing! Mi ofrecimiento de traducir los posts sigue en pie, no lo olvides, ahora no se me ocurre cómo lo haríamos.

je t'aime